El marisco es, un animal marino invertebrado comestibles, que habitan en el mar o en entornos de agua dulce. Se clasifica en crustaceos, moluscos y cefalópodos.
El calamar es un marisco del tipo Cefalópodos, también llamados “moluscos blandos”. Son mariscos sin caparazón o valva externa, que tienen la cabeza voluminosa y con una serie de tentáculos alrededor de la boca. Solo viven en el mar.
El calamar destaca por su altísimo contenido en proteínas de buena calidad, aportando la mayoría de aminoácidos esenciales. Además, es bajo en grasas y calorías (100 gramos de calamar aportan sólo 81 kilocalorías y 1,70 gramos de grasas).
También contienen vitaminas A, B12, C, E y ácido fólico. Además de hierro, potasio, cinc, fósforo, manganeso, magnesio, yodo y cloro. Todos estos minerales nos aportarán la energía necesaria para el buen funcionamiento del organismo.
La forma más conocida de preparar los calamares es a la romana, cortados en rodajas, rebozados y fritos. Pero hay multitud de platos con el calamar como ingrediente principal, como son, los calamares encebollados, en su propia tinta, a la plancha con ajo, con arroz o en fideuá, entre otras muchas opciones.







